Cómo Vivir el Año de la Misericordia

Cómo vivir el Año de la Misericordia

El Papa Francisco ha querido que este sea un año especial, convocando al ”Año de la Misericordia”, que inició el 8 de Diciembre de 2015 y termina  el 20 de Noviembre, fiesta de Cristo Rey. La Misericordia ha sido una palabra que se ha puesto un poco de moda en el ámbito de la Iglesia, se hacen congresos, encuentros, retiros, escuchamos predicaciones y charlas en torno a la Divina Misericordia, pero más  allá de ser un acto académico el Señor nos llama a través del Papa Francisco que este año sea un tiempo especial, un tiempo de gracia, el Papa ha usado estas palabras concretas: “Deseo que este sea un tiempo extraordinario de gracia y renovación espiritual” (Misericordiae Vultus, 3) 
 
El catecismo de la Iglesia Católica nos enseña que la gracia “es el favor, el auxilio gratuito que Dios nos da para responder a su llamada: llegar a ser hijos de Dios, hijos adoptivos, partícipes de la naturaleza divina, de la vida eterna” (CIC 1996),  es decir, es esa ayuda que nos da Dios para alcanzar el Cielo, para cumplir lo que Él nos pide. Entonces este año debe ser un año de fortalecimiento de nuestra fe y de crecimiento en virtudes. Cuando hablamos de renovación espiritual nos referimos a un cambio profundo en nuestro ser, preguntémonos, ¿Durante este año hemos experimentado un aumento de la gracia, ha habido en nosotros un cambio profundo?, ¿hemos vivido este año como el Papa lo ha querido y como Dios espera que lo vivamos? , en algunos si, en otros un poco y en otros no tanto, Lo importante es que aún podemos empezar este camino y hoy queremos proponerles algunos aspectos especiales para alcanzar gracia y renovación espiritual.
Lo primero que debemos reconocer es que la renovación espiritual sucede cuando nos despegamos de ese corazón duro que poseemos y dejamos que Jesús lo transforme o lo reemplace por un corazón de carne, cuando le entregamos nuestro corazón y dejamos que Él sane nuestras heridas, te invito a que te preguntes ¿hay heridas en tu corazón? Y ahora pregúntate ¿Quieres que esas heridas sanen?. Sólo hay que hacer 2 cosas, 2 pasos, 2 ejercicios que son aquellos aspectos que el Papa Francisco ha propuesto para trabajar durante este año y son: 1.Recibir la Misericordia de Dios y 2. Entregarla a los demás.

Primer aspecto: Recibir la Misericordia de Dios 

El Señor es la Fuente de la Misericordia, él mismo es la Misericordia, si queremos alcanzar la gracia debemos acercarnos a Él a través de la vivencia de los Sacramentos, en especial la Eucaristía y la Confesión, estamos llamados constantemente a vivir con más fervor, con más amor la Eucaristía, a participar con mayor frecuencia, ojalá diariamente, no nos conformemos con la Misa Dominical, porque el Señor derrama abundantes bendiciones y no las podremos recibir si no nos acercamos, siempre con un corazón dispuesto a recibirle, y en la Confesión: el Señor nos invita a frecuentar también la confesión, el Señor nos invita a acudir al confesionario, al “Tribunal de la Misericordia”, como se lo dice a Sor Faustina, “En el confesionario es donde el alma encuentra consuelo, allí es donde los milagros ocurren” (Diario de Sor Faustina 1448), ¿quieres sanación? Acude al confesionario, allá Jesús sanará tus heridas y curará tus enfermedades, no importa si llevas 15 años o 15 días sin confesarte, solo necesitas un propósito de cambio y un corazón dispuesto a seguir a Jesús, si nosotros tomamos en serio esta vida de los Sacramentos podremos alcanzar importantes cambios en nuestra vida.
Una vez hemos recibido la Misericordia de Dios, nos vemos impulsados, a continuar con el Plan de Dios que es llevar esa Misericordia recibida a los demás. Cuando uno tiene una jarra y la llena con agua, pero se queda con ella y no la comparte, esa agua se va dañando, se desperdicia, hay que compartirla, hay que vaciarla para que se vuelva a llenar y por eso debemos llevar la Misericordia los otros. Dice Jesús “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán Misericordia”
 

Segundo aspecto: Entregar la Misericordia de Dios a los demás

¿Cómo llevamos la Misericordia de Dios a los otros? 
A través de unos actos concretos llamados obras de Misericordia, ¿Cuántas son las obras de Misericordia? 14, 7 corporales y 7 espirituales, es fácil nombrarlas, ¿pero cumplirlas? Dice el Papa Francisco, “el Mensaje de la Divina Misericordia constituye un programa de vida muy concreto, pero exigente pues implica las obras” (Mensaje para la JMJ 2016). Vamos a hacer un repaso de las obras:
Obras de Misericordia Corporales
1. Dar de comer al hambriento
2. Dar de beber al sediento
3. Visitar a los enfermos
4. Dar posada al peregrino
5. Vestir al desnudo
6. Visitar a los presos
7. Enterrar a los difuntos

 

Obras de Misericordia Espirituales:

1. Enseñar al que no sabe

2. Dar buen consejo al que lo necesita
3. Corregir al que se equivoca
4. Perdonar al que nos ofende
5. Consolar al triste
6. Sufrir con paciencia los defectos del prójimo
7. Rezar a Dios por los vivos y por los difuntos.
 
Jesús le dice a Santa Faustina que las obras de Misericordia son tesoros que se van acumulando en el Cielo, ¿Quieres llegar al cielo? Debes empezar a recibir la Misericordia y luego entregarla a los demás, como ese cántaro de agua que se vacía constantemente para luego llenarse debe ser nuestra vida entera, no únicamente en lo que resta del Año de la Misericordia, sino en lo que nos resta de vida, el Papa Francisco expresa este anhelo en estas palabras "¡Cómo deseo que los años por venir estén impregnados de misericordia para poder ir al encuentro de cada persona llevando la bondad y la ternura de Dios!" (Misericordiae Vultus 5).
 
Todos estamos llamados a ser “Misericordiosos como el Padre Celestial es Misericordioso” (Lc 6, 36) y el Papa Francisco nos indica que este es un programa de vida exigente, rico en alegría y paz  (Misericordiae Vultus,13), el ejercicio de la Misericordia es un camino que se recorre diariamente, es un reto que nos platea Jesús para tener verdadera alegría y paz, sintámonos animados y acompañados por la Santa Madre Iglesia a vivir en la Misericordia Divina e impregnarla en nuestros hogares, lugares de trabajo o estudio, en nuestros barrios y todos los ámbitos donde nos desempeñamos, sigamos el ejemplo de los santos y con la intercesión de la Santísima Virgen María, madre de Misericordia podremos alcanzar grandes resultados.
 
Estefania de los Angeles Bermúdez Bazurto.
Administradora de Empresas
 
 
 
 

LA EUCARISTÍA AMOR DE DIOS

Había un hombre que tenía unos hijitos y los amaba mucho. Siempre buscaba la forma de que estuvieran felices y que les fuera bien y estaba siempre creando nuevas formas para agradarles y darles nuevas sorpresas y los hijos fueron creciendo felices y un día se reunieron y decidieron hacer una fiesta para agradecerle a ese papá tanto amor.

Así mismo Dios, Nuestro Padre Celestial en su infinito amor para ti y para mí, para cada uno de nosotros ha ido inventando formas para amarnos, protegernos y acompañarnos. Hizo el cielo y la tierra y todo lo que en ellos se contiene, para ti, por amor, nos dio su ley Divina, sus Divinos Mandamientos para que cumpliéndolos nos vaya bien y nos ha dado su Palabra, contenida en  las Sagradas Escrituras.

Nos envió a su amado Hijo Jesucristo, ¡que inmenso amor!.

Piensen los que son padres de familia. Si les secuestraran un empleado o empleada y los secuestradores le dijeran: soltamos a su empleada  a cambio de su hijo o de su hija, lo harían?; pues el Padre Celestial lo hizo.

Jesús pasó por el mundo haciendo el bien, sanando, perdonando,  liberando, amando, derramó su sangre en la cruz, obediente al Padre Celestial, unido a su Hijo Jesucristo, se inventó el sacramento de la Eucaristía, por amor a ti y a mí. Presencia viva de Jesucristo, cumplimiento de una promesa

“yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo”.

Luis Duván Pérez Aguirre Pbro.

Cuidado Con la Terapia de las Constelaciones

La imagen contenida este artículo esta registrada bajo la licencia Creative Commons: Reconocimiento- Nocomercial, extraida de la página Web: http://uncatolico.com/wp-content/gallery/imagenes-catolicas/763_uncatolicoimgcat.jpg

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Hay una terapia Sistémica Familiar  normal, que no tiene que ver con el espiritismo, para ayudar a la familia y al paciente a entender el presente, buscando en el pasado la causa de los traumas y heridas..emocionales.
Y existe una terapia familiar, llamada de las Constelaciones, que buscalo mismo pero a través de otro método, algo como esto:
 
Delante de familiares del paciente y del o de los terapistas pasa al frente una persona completamente desconocida para esta familia y el paciente. El paciente entra en diálogo con el forastero que hace las veces de su papá por ejemplo. Llega el momento en que este supuesto papá, que no conoce en nada al paciente, empieza a usar frases, y gestos que uso el verdadero padre muchos años atrás.
 
Dante cuenta en un libro llamado el Chamanismo, que en las sesiones se hacen presentes espíritus de familiares fallecidos y otros espíritus (los ángeles caídos).Por tanto, la terapia de las Constelaciones es una práctica de espiritismo, y el espiritismo es satanismo. Son los demonios los que revelan en el presente la realidad de las situaciones que se vivieron en el pasado.
 
Los terapistas que practican esta doctrina y método, son muchos sin saberlo, ministros de Satanás, aunque el terapista sea un sacerdote o una religiosa. Ellos están afectados por el espíritu del mal y las familias que participan de dicha terapia también quedan afectadas, aunque puede desaparecer algún aspecto, el demonio pone otros, de tipo espiritual o inmoral y de otra índole
 

La terapia de las Constelaciones, busca despertar fenómenos paranormales, que son sencillamente ayudas demoniacas a través del espiritismo

 
Luis Duván Pérez Aguirre Pbro.
 
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Testimonio Para la Canonización de San Juan Pablo II

Dios obra milagros para que crezcamos en fe y debemos compartirlos para que nuestros hermanos reconozcan que el Señor actua en medio de nosotros, como en el caso de la Señora Floribeth Mora que nos cuenta su historia en el programa Nuestra Fe en Vivo del canal EWTN 


Mensaje de Amor de Nuestra Madre

A continuación presentamos la Catequesis del Padre Jozo Zovko en Medjugorje Publicada por Ejercito Mariano bajo licencia Creative Commons Attribution license (reuse allowed)